Paseando esta mañana por la Plaza Redonda, cuyos puestos siguen sin restaurar, era inevitable fijarse en las luces encendidas de sus faroles, incluida el de su fuente en el centro. Desconozco la razón. Error informático o qué. Pero era éste un derroche de energía que la calurosa mañana de Agosto no ocultaba. Derroche por derroche, la luz solar nos es más que suficiente, gracias.
domingo, 29 de agosto de 2010
lunes, 23 de agosto de 2010
Plazas Secas
Hay muchas plazas así. Puede que cumplan la función urbanística que se espera de ellas, pero no responden al sentimiento de "plaza" que yo tengo.
Y a pocos pasos, el Colegio Mayor de la Seda se descompone ¿sin remedio?.
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