jueves, 8 de enero de 2009

Quizás sí. Rialto (II)

La historia del Rialto resulta curiosa, pues al contrario que otros teatros, que dejaron de serlo para convertise en cines, él pasó de cine a Teatro, y sede de la Filmoteca. El edificio fue proyectado por el arquitecto Borso di Carminati en lenguaje art-decó y del Taller de Viena en 1935 por encargo de la familia Serrano Llacer para situar un cine. En 1985 la Generalitat Valenciana lo compró para rehabilitarlo y convertirlo en sede del Instituto Valenciano de Artes Escénicas, Cinematografía y Música. Tras quince años de funcionamiento, la fachada mostró deterioro, incluso se produjeron desprendimientos -estamos hablando de un edificio declarado de interés histórico-artístico. En fin, que se cerró durante más de un año, y además de arreglar la fachada, se remodeló el interior. Y yo, -qué obsesión- a vueltas con la escalera de caracol, un elemento que casi ningún director de escena se resistía a utilizar. ¿De dónde salió? Aún no lo se. El Rialto fue cine antes que teatro. ¿Cumplía entonces sí una función práctica tras la pantalla? Adonde ha ido sí lo se. A Camerinos. Quizás si algún día soy invitada, podré volverla a ver.
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2 comentarios:

Jeroni Maleuff dijo...

Interessant.
No coneixia tot això.
Bon any, per cert.

Ajenjo dijo...

Igualment!