El antiguo teatro Princesa ya es historia, ni las reivindicaciones vecinales, ni los llamamientos del mundo de la cultura, ni la ilusión por un proyecto han sobrevivido a las llamas.
Ya puede dejarse en el cajón del olvido el proyecto de rehabilitación de Santiago Fajardo, ya puede desarrollarse con más facilidad el PAI previsto, ya no será necesaria la negociación con los propietarios, antes del teatro, ahora del solar.
El Ayuntamiento presidido por la Sra. Barberá, aduce que no se pudo adquirir por falta de acuerdo con los propietarios, y me pregunto ¿hubo acuerdo para la ZAL de la Punta?¿acaso los propietarios de las parcelas del nuevo Mestalla están de acuerdo con lo pagado en las expropiaciones, o los del paseo de las Moreras, o los del Cabanyal, o los del Paseo de Neptuno?
¿Acaso no existe un Registro de Solares en el que deben inscribirse las propiedades abandonadas y en el que se da un plazo para su rehabilitación o construcción en el caso de solares?
Con el Teatro Princesa a faltado voluntad y ha sobrado desidia.
¿Qué será lo próximo? ¿La Ceramo? ¿Alguna de las alquerías históricas? ...
Mientras me hago estas preguntas, solo me queda una certeza, las cosas seguirán igual si no asumimos la fuerza que pueden tener nuestros votos y nos hacemos estas preguntas cuando nos llaman a las urnas, entre tanto podemos seguir mirando el dedo en lugar de la luna.