Un nuevo hallazgo que nos habla del humor, inteligencia y sutileza de los artistas urbanos de esta ciudad. Un sonriente Pinocho donde sólo un antiestético hierro (cuyo primitivo uso no imagino) sobresalía de muro. Una pequeña y deliciosa sorpresa.
miércoles 10 de diciembre de 2008
Sonria, por favor
Etiquetas:
arte urbano,
Valencia,
velluters
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